Lo imprimes una vez y no vuelves a tocarlo. Detrás, reach crea los eventos por ti: uno nuevo cada noche, cada semana o cada X días. Tus clientes escanean, se conocen entre ellos y la noche queda guardada con sus fotos.
Para salas, discotecas y locales con programación. Cada día —o cada dos, o cada semana— el mismo QR corresponde a un evento nuevo y distinto, creado solo. La gente de anoche no se mezcla con la de hoy: cada sesión tiene su propia galería y su propia gente.
Para museos, hoteles y restaurantes. Un evento que no termina nunca. Quien escanea entra durante 30 minutos y puede subir fotos a la galería común; pasado ese rato el evento termina para esa persona —la sigue viendo, como recuerdo— y vuelve a abrirse si escanea otra vez.
Escanear exige estar a menos de 50 metros del sitio. Una foto del cartel enviada por WhatsApp no sirve de nada. Es lo que hace que la gente que aparece en tu evento haya estado de verdad en tu local.
“Un lugar no es un lugar hasta que alguien se acuerda de él.”
Sin coste por asistente y sin límite de sesiones. Un evento suelto de 300 personas cuesta 120 €: a partir del segundo del mes, la cuota sale a cuenta.
Precios sin IVA. Una suscripción = un QR: si tienes dos salas, necesitas dos. Puedes cancelar cuando quieras desde tu panel.
Eliges modalidad y si pagas al mes o al año. Al terminar recibes un código.
Lo introduces en reach y configuras tu espacio: nombre, foto, horario y aforo.
La app te da el código listo para imprimir. Lo cuelgas y te olvidas.